Juntos
Lulu de hojas secas
Una Lulu hecha con lo que da el suelo.
Recoger las hojas ya es parte de la manualidad. Caminar despacio, mirar al suelo, elegir una y dejar las demás es una pequeña lección de atención a lo que hay alrededor.
Paso a paso
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Salid a buscar hojas
Buscad una hoja grande y redonda para el cuerpo, y pequeñas para las patas.
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Dejadlas secar
Ponedlas planas debajo de un libro una noche, para que no se enrollen.
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Montad vuestra Lulu
Pegad la hoja grande en el centro y las pequeñas alrededor.
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Ponedle cara
Dos puntitos para los ojos y una línea curva para la sonrisa.
El consejo de Uga
No habrá dos Lulus iguales, porque no hay dos hojas iguales. Eso es lo mejor.